Nuevos metaneros para transportar gas natural licuado

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El mercado de gas natural licuado (GNL) se encuentra en plena expansión y muestra de ello es la actual cartera de pedidos de buques metaneros. Solo en los primeros meses de 2015 se encargaron 12 nuevos buques por un valor aproximado de 1.761 millones de euros, la mayor inversión de todos los sectores navieros, según Lloyd’s List. Hasta principios de año la cartera de pedidos de este tipo de buques alcanzaba las 160 naves, con un valor global de 26.420 millones de euros, según datos de Anave, la Asociación de navieros españoles.

tipos de metaneros

Un buque gasero o metanero es, por definición, una nave expresamente construida para el transporte de gas natural licuado desde los países productores de gas natural hasta las plantas regasificadoras de los países importadores/consumidores. Las características tecnológicas que poseen estos barcos son altamente sofisticadas ya que, entre otras cosas, el gas debe mantenerse durante su transporte a una temperatura de -160 grados centígrados.

Clases de buques para el transporte de GNL

En función del aislamiento de los tanques de almacenamiento, son dos, principalmente, los tipos de barcos de estas características que se construyen en la actualidad: los de tanques de membrana (Gaztransport & Technigaz) y los de tanques esféricos (Moss Rosenberg).

En los primeros, la carga se distribuye en varios tanques octogonales que disponen de dos barreras para contener y aislar el GNL. La primera barrera (de Invar o acero inoxidable corrugado, según el modelo) soporta y absorbe las deformaciones causadas por los cambios extremos de temperatura, por el peso del GNL u otros factores. La segunda membrana (de Triplex o Invar) está diseñada para retener el GNL en caso de fuga. Entre ambas capas y entre la segunda membrana y el casco se introduce una capa aislante (poliuretano o perlita). Son fácilmente distinguibles porque sobre su cubierta sobresale una gran estructura, generalmente con forma de prisma.

Por otro lado, los buques del tipo Mosss Rosenberg o de esferas se caracterizan porque la carga se distribuye en varios tanques esféricos normalmente construidos en aluminio y aislados por una capa de PVC, poliuretano o fibra de vidrio. Admiten cargas parciales, al contrario que los tanques de membrana, y son independientes del buque. Cada tanque se apoya sobre un soporte cilíndrico de acero inoxidable que se une a la esfera por su parte central y a su vez va unido al casco del buque. Estos son aún más fácilmente identificables por sus grandes tanques esféricos que salpican la cubierta.

El proyecto de construcción de una planta de licuefacción de gas en la península de Yamal (al noroeste de Siberia) por parte de Gazprom originó a mediados de 2014 la construcción del primer metanero rompehielos de la historia. Daewoo Shipbuilding & Marine Engineering entregará el buque, de 170.000 m3 de capacidad y diseñado para atravesar las heladas aguas del océano Ártico, a mediados de 2016.

Un poco de historia

Lejos queda aquel 1959 que se considera la fecha inaugural del transporte de GNL a larga distancia. Entonces, un buque de carga reconvertido en gasero, el Methane Pioneer, transportó una carga desde Lousiana, en Estados Unidos, hasta el Reino Unido. El buque llevaba cinco tanques prismáticos de aluminio, con capacidad para 7.000 barriles, con soportes de madera de balsa y aislamiento de madera contrachapada y uretano. Hoy, cuando precisamente Estados Unidos se prepara para volver como protagonista al mercado del GNL del que, de alguna manera, fue pionero (para comercializar sus abundantes reservas de shale gas), estos buques son muy distintos.

Hablamos de auténticos gigantes que llegan a alcanzar los 350 metros de eslora y con una capacidad de carga impensable no hace mucho. Así, han pasado de transportar 135.000 metros cúbicos, en la década de los 90 del siglo pasado, a cargar hasta 265.000 metros cúbicos en la actualidad, como los Qmax, que ya han descargado en las instalaciones de Bahía de Bizkaia Gas (otro dato para entender la magnitud de esta cifra: los primeros barcos expresamente creados para transportar GNL y herederos del Methane Pioneer, los gemelos Methane Progress y Methane Princess, sólo eran capaces de transportar 34.500 metros cúbicos).

Precisamente el aumento en la capacidad de los grandes metaneros fue una de las razones por las que Bahía Bizkaia Gas decidió construir un tercer tanque de almacenamiento de GNL, con una capacidad para 150.000 metros cúbicos que, unida a los dos tanques existentes anteriormente, han dotado a las instalaciones vizcaínas de una capacidad total de 450.000 metros cúbicos de almacenamiento, lo que refuerza su posición privilegiada como puerto de entrada de GNL y referencia del arco atlántico.

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