276 millones de euros para mejorar la calidad del aire

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El Gobierno central se encuentra sumergido en el plan aprobado a finales del mes de diciembre, el Plan Nacional de Calidad del Aire y Protección de la Atmósfera (“Aire II”), con el que pretende invertir 276 millones de euros en la reducción de la contaminación atmosférica y en la mejora de la calidad del aire en las ciudades, especialmente en aquellas que se rebasan los indicadores de contaminación, a través de 36 medidas concretas en distintos ámbitos.

BBG Bahía de Bizkaia Gas 276 millones calidad del aireEl documento presentado por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente revela cómo los principales problemas de contaminación del Estado están asociados a altos niveles de material particular (PM), óxido de nitrógeno (NOx), y ozono (O3); algo extrapolable al territorio europeo. Sin embargo, esta problemática se ve agravada en el Estado debido a las circunstancias climatológicas: alta insolación, estabilidad atmosférica, escasas precipitaciones y proximidad con el continente africano.

El plan presentado por la administración pública se centra, precisamente, en la reducción de dichos indicadores a través de 36 medidas agrupadas en los ocho ámbitos a los que se orientan: información, fiscalidad, mejoras en movilidad, investigación, agricultura, sector residencial, sector industrial y por último, mejoras en el transporte rodado, aéreo y ferroviario.

El documento señala que la calidad del aire ha mejorado año a año desde el 2001, cuando comenzaron a elaborarse los informes específicos, y también indica una disminución de los 16 contaminantes de los que se toman mediciones a lo largo del 2016 en comparación con los datos del 2015. A lo largo del 2016, los últimos datos que posee la administración pública, se han superado los valores legislados de dióxido de nitrógeno (NO2), material particulado (PM) y ozono troposférico (O3) en algunas zonas de gran aglomeración urbana, aunque en menor medida que el año anterior.

Para reducir las emisiones de estos indicadores, el gas natural se presenta como un aliado ideal ya que su combustión emite un 85% menos de óxido de nitrógeno (NO) en comparación con otros combustibles fósiles y en cuanto al material particular, las emisiones se reducen en más del 95%. El último informe presentado por la Asociación Española del Gas (SEDIGAS) revela, además, que el gas natural mejora la calidad del aire en las ciudades.

Medidas en el transporte y movilidad

El plan recoge distintas medidas como la puesta en marcha de incentivos económicos para mejorar la eficiencia energética de los edificios, la creación de un protocolo en episodios de alta contaminación o la mejora del acceso a la información de la calidad del aire a través del desarrollo de una aplicación para móvil. Sin embargo, el documento pone el foco en optimizar la eficiencia en el transporte y el tráfico rodado, principal causante de los problemas de la calidad del aire según detalla el mismo informe. A este apartado dedica 20 de las 36 medidas.

Entre esas soluciones concretas destacan dos orientadas al estímulo de energías más respetuosas con el entorno, como el gas natural, el gas licuado de petróleo, el hidrógeno o la electricidad. La primera de ellas busca implantar una infraestructura de recarga para estos “combustibles alternativos” a lo largo del Estado, los cuales ayudan a las administraciones locales a reducir las emisiones de CO2 a través de los vehículos con energías alternativas.

Nuevamente y teniendo en cuenta este aspecto, el gas natural vehicular se presta como una solución eficaz frente al diésel y la gasolina puesto que reduce las emisiones de CO2 en el orden de un 20%.

La segunda de las medidas propuestas en Aire II busca incentivar la compra de vehículos de energías alternativas a través del ya agotado Plan Movalt, el programa sucesor del Plan Movea, que subvencionaba la compra de vehículos que funcionan con combustibles menos dañinos para el entorno como el gas natural o el gas licuado de petróleo, entre otros.

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