Euskadour ensancha la puerta para el gas

Etiquetas: , , ,

FacebookTwitterGoogle+LinkedInEmailPrint

El aumento de la capacidad de la interconexión gasista con Francia, y por ende con Europa, a través de Euskadi es fundamental a corto-medio plazo para proporcionar mayor seguridad al suministro de gas a la Unión Europea.  La entrada en funcionamiento de la estación de compresión de gas de Euskadour en Irún, prevista para el final de 2015, supone un importante paso en este sentido, ya que multiplicará la capacidad de la conexión gasista desde Irún con Francia a través del gasoducto Euskadour. Este gasoducto bidireccional une la planta de regasificación Bahía Bizkaia Gas (BBG) con el almacenamiento subterráneo de Lussagnet en Francia.

Euskadour ensancha la puerta para el gas

El tráfico anual de gas por este punto en la actualidad es de apenas 0,2 bcm (billion cube metres, en inglés, cuyo equivalente es mil millones de metros cúbicos). Tras una inversión de 15 millones de euros, la estación de compresión de Euskadour provocará a finales de este año que la capacidad anual de transporte aumente diez veces en sentido España-Francia; otra de sus cualidades es que podría funcionar reversiblemente, esto es, en sentido Francia-España.

La estación de compresión en el gasoducto transfronterizo Irún-Hendaya significa, además, una gran oportunidad para Bahía de Bizkaia Gas ya que, cuando empiece a funcionar, hará que ésta disponga de una conexión internacional de primer orden. Antonio Llardén, presidente de Enagás –impulsora de la infraestructura de Irún- ha asegurado al respecto que el nuevo equipamiento permitirá vehicular, “previsiblemente” desde Bilbao, hacia el País Vasco francés, “2 bcm al año, lo que es una cantidad importante” de gas.

A principios de 2015, BBG inauguró su tercer tanque de gas, hecho que elevó su capacidad de almacenamiento hasta los 450.000 metros cúbicos, lo cual ha posibilitado que se convierta en el principal núcleo de tráfico y almacenamiento de gas natural licuado (GNL) del Cantábrico.

Una alternativa segura

La próxima entrada en funcionamiento de la estación compresora del gasoducto Euskadour cobra especial importancia en estos momentos en los que la Unión Europea busca una manera más segura de abastecerse de gas, comprometido por el conflicto entre Rusia y Ucrania.

El sistema gasista español podría jugar un papel importante en este sentido. A su favor juegan el emplazamiento geográfico, sus infraestructuras y la diversificación de la procedencia de sus suministros, tanto de origen como de método de entrada, donde el gas natural licuado cada vez tiene más peso frente al gasoducto.

Si se tiene en cuenta la capacidad total de importación y almacenamiento en las plantas ya existentes –que alcanza los 92 bcm por año-, y una vez descontado el consumo nacional, España podría llegar disponer de un excedente de gas de unos 43 bcm anuales. Cantidad que pondría a disposición de los miembros de la Unión. Pero para ello, es imprescindible ampliar la capacidad de las interconexiones con Francia, como se pretende hacer al retomar el proyecto de gasoducto Midcat a través de Cataluña y como de hecho se va a lograr con esta nueva instalación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *