El gas, pieza clave para que la transición energética se cumpla

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El transporte marítimo y por carretera de larga distancia son las dos principales apuestas del sector de gas natural para los próximos años para facilitar la transición energética hacia una economía descarbonizada en el ámbito de la movilidad. Y es que según la nueva normativa de la Organización Marítima Internacional (IMO), para el 2020 los buques no podrán emitir más del 0,5% de azufre. Aquí es donde el gas natural licuado (GNL) juega un papel fundamental, debido a que no contiene este componente.

El gas, pieza clave para que la transición energética se cumpla

 

Actualmente hay 136 buques propulsados por GNL en todo el mundo y se prevé que en 2020 lleguen a  ser 278. Asimismo, la IMO también acordó reducir las emisiones del sector a la mitad en el 2050, respecto al 2008. Y eso no es todo, el parque de vehículos de gas natural aumentó un 38% en 2017 y se ha registrado un notable avance entre autobuses y camiones, y  aunque en menor medida, también entre taxis.

Gastech 2018

Es en movilidad urbana donde el sector considera que se concentra una mayor competencia, como el gas licuado del petróleo o los vehículos eléctricos. El papel del gas se ha tratado en la 30ª edición de Gastech, el mayor evento del mundo dedicado al sector del gas natural y el gas natural licuado, que reunió el pasado septiembre en Barcelona a alrededor de 30.000 visitantes profesionales.

Compromiso: reducir las emisiones

Casi todos los buques están propulsados por fuel, que es más barato que el combustible empleado en los vehículos terrestres y aéreos, aunque más contaminante por sus emisiones de óxidos de azufre. Precisamente, su combustión supone más del 2% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero, según la Agencia Internacional de la Energía (IEA).

Los buques de carga  representan el 90% del transporte de mercancía en el mundo y los cruceros consumen hasta el 10% del crudo mundial. Además, se calcula que existen unos 55.000 buques mercantes, y de entre éstos, los 15 mayores contaminan como 800.000 millones de vehículos terrestres. Precisamente es esto lo que se quiere evitar. El gas natural genera un 25% menos de emisiones de CO2 y un 85% menos de óxidos de nitrógeno.

En este sentido, Baleària está construyendo en el astillero italiano Cantiere Navale Visentini sus dos primeros ferris propulsados por gas natural licuado con motores de combustión interna, que se llamarán Hypatia de Alejandria y Marie Curie, que operarán en el Mediterráneo. La naviera también invertirá 60 millones de euros en remotorizar a gas natural cinco de sus ferries, con los que se prevé reducir anualmente más de 45.000 toneladas de CO2 y 4.400 toneladas de óxido de nitrógeno. El año pasado Baleària ya puso en marcha su primer generador de energía a GNL en un buque de pasaje, el Abel Matutes.

Baleària no es la única que cumple con las normativas medioambientales. Por su parte, Endesa está construyendo también su primer metanero para transportar GNL. Su capacidad es de 180.000 metros cúbicos, lo que equivale a la demanda de un día de toda España o al suministro anual de una ciudad de 170.000 habitantes.

Situación geográfica de España, pieza estratégica

La ubicación de España constituye una gran ventaja estratégica, gracias a su posición como puerta del gas en Europa. En realidad, tiene todos los requisitos para ser referente: una capacidad de regasificación alta y una red fuerte. Las plantas de regasificación como Bahía de Bizkaia Gas  (BBG) se posicionan en un primer plano para garantizar el suministro de GNL en la Península.

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