Gas natural frente al cambio climático

Tags: , , , ,

FacebookTwitterGoogle+LinkedInEmailPrint

This content is only available in European Spanish. For the sake of viewer convenience, the content is shown below in the alternative language. You may click the link to switch the active language.

El pasado mes de diciembre, la ciudad de París fue testigo de un hecho histórico. Por primera vez, todos los países presentes en una cumbre de las Naciones Unidas sobre sobre el Cambio Climático (la COP21) firmaban un acuerdo global jurídicamente vinculante para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). El objetivo: limitar el aumento de temperatura a 2 oC en este siglo.

20012016 Gas natural frente al cambio climático

Más allá del hito (por primera vez se reconoce de forma global la existencia del cambio climático y la responsabilidad del hombre por la emisión de gases de efecto invernadero), el histórico acuerdo sitúa al gas natural como uno de los combustibles claves para los próximos años, ya que se trata del combustible fósil menos contaminante.

Menos emisiones y mejor calidad del aire

Su uso, en lugar de carbón o gasóleo, como combustible para coches, barcos y trenes (gas natural vehicular), para generación eléctrica o para la climatización de viviendas, contribuiría en gran medida no sólo a reducir las emisiones de CO2 (principal causante del cambio climático) sino a mejorar la calidad del aire de las grandes ciudades.

De hecho, durante la COP21, la Unión Internacional del Gas (IGU) publicó un informe titulado “Análisis de casos sobre la calidad del aire en zonas urbanas” que recoge la experiencia de cuatro grandes ciudades (Toronto, Estambul, Nueva York y Beijing), en las que el incremento en el uso del gas resultó determinante para la mejora sustancial de la calidad del aire y a la vez, una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Por ejemplo, el gas natural vehicular reduce las emisiones de óxidos de nitrógeno en un 80%, y reduce en casi su totalidad las partículas sólidas y el azufre, elementos que contaminan el aire de las ciudades y afectan seriamente a la salud. Al mismo tiempo, implica la disminución de los gases de efecto invernadero en un 20%.

Según la Asociación Española del Gas (Sedigas) un incremento en la penetración del gas natural en tres puntos porcentuales en el sector transporte para 2030 en España, supondría la reducción de las emisiones de efecto invernadero en un 1% y las emisiones de óxidos de nitrógeno en un 2%, “sin ningún coste adicional para los consumidores”.

Además de su contribución en estos campos, el sector gasista y sus instalaciones tendrán una gran importancia como complemento y respaldo a las energías renovables.

Un acuerdo histórico

El acuerdo de París fue respaldado por las 196 partes (195 países más la Unión Europea) que participaron en la Cumbre. Si bien su objetivo principal es limitar el aumento de temperatura a 2 oC en este siglo, se trabajará buscando escenarios compatibles con 1,5 oC).

El acuerdo incluye la creación de un sistema de financiación de 100.000 millones de dólares al año. Los países desarrollados estarán obligados a destinar fondos, mientras que los países emergentes podrán aportar de forma voluntaria.

Infografia ACuerdo COP21

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *